Ha llegado la hora de contarte la mejor experiencia del viaje. Nuestra excursión a Merzouga haciendo noche en el desierto del Sahara.
Merzouga es un pequeño pueblo al sureste de Marruecos lleno de casitas de adobe. Nunca había estado en un sitio así y la verdad es que me encantó. No me hubiese importado quedarme una temporada, me sentí arropada, tranquila y relajada. Es como una aldea donde se respira paz.

El Sahara es el desierto más grande del mundo, se extiende por casi todo el norte de África y el sur de Marruecos.
Aunque al escuchar la palabra desierto pensemos en kilómetros de arena. El Sahara contiene más mesetas pedregosas y terrenos rocosos que dunas y mares de arena.
El desierto de Merzouga también conocido como Erg Chebbi, tiene unos 20km de largo y 5km de ancho. Algunas de sus dunas piramidales sobrepasan el centenar de metros de altura.

CÓMO LLEGAR:
Fuimos en bus desde Fez viajando de noche. Te recomiendo comprar los billetes con antelación porque los autobuses se llenan muy rápido. Nosotros los compramos el mismo día que fuimos de excursión a Meknes ya que la agencia está enfrente de la estación de tren.
Viajamos con la compañía de autobuses Supratours. Los billetes nos costaron 800 dh (unos 38 euros por persona ida y vuelta), se pueden comprar los billetes de ida y vuelta en el mismo momento. Como dato a tener en cuenta, que sepas que a la hora de entrar en el bus, te cobraran 5dh más por equipaje.
La experiencia de viajar de noche por Marruecos es un horror, al menos con esta compañía. Conducen muy muy rápido y no respetan los carriles. Vi mi vida pasar en más de una ocasión pero al final llegamos sanos y salvos.
El viaje se hace un poco pesado. Son unas 7 horas de trayecto (hace una parada) por eso decidimos ir de noche. Nos ahorramos dos noches de hotel y no perdimos horas del día viajando.
NUESTRO GUÍA EN MERZOUGA
Reservamos la excursión al desierto desde España. Contacté con Alí (lo encontré por internet) y él fue quien hizo que nuestra experiencia fuera espectacular y más barata que en ninguna otra agencia.

Te ofrece varias opciones, puedes ir a vivir una experiencia de lujo o como nosotros, que nos decantamos por una experiencia más aventurera.
Él y su familia son un amor. Te acogen como uno más de la familia. Llegamos de madrugada a Merzouga y nos recogió en la estación de bus. Nos llevó a su casa y descansamos en una habitación con baño propio. Tienen un bajo al lado de su casita de adobe con dos habitaciones (no dormimos en su misma casa).

PRIMER DÍA EN EL DESIERTO
Por la mañana nos prepararon el desayuno y fuimos de ruta con los dromedarios por el desierto.

La ruta es muy chula, acabarás con el culo dolorido pero merece la pena. Ah! Y que no se te olvide ponerte protección solar porque aunque parezca que el sol no pega te aseguro que en medio del desierto te quemarás.

La primera parada fue un poblado nómada, es impresionante ver cómo viven con tan poco. Nos acogieron en su jaima, nos sirvieron té y cocinaron una empanada bereber riquísima. Lo pasamos genial.




Después de comer nos montamos de nuevo en el dromedario y emprendimos la ruta hasta nuestro campamento para pasar la noche en el desierto.
Llegamos al atardecer y tengo que decir que ver un atardecer en el desierto es mágico. Todo el paisaje se vuelve naranja y es espectacular.



Como comentaba más arriba, hay varios tipos de campamentos en el desierto. Nosotros fuimos a un campamento básico pero hay campamentos con unas habitaciones de ensueño y baño propio por si os interesa.
Nuestros viajes no se caracterizan por ser de lujo, siempre intentamos viajar bien pero con las opciones más económicas.
A nuestro campamento no le faltaba de nada, la tienda tenía una cama muy cómoda (en realidad tenía dos, una de matrimonio y otra individual) y el baño compartido estaba super limpio.

Nos hicieron una cena típica con Tajine y luego cantamos y bailamos canciones bereberes alrededor de una hoguera junto con los demás viajeros. La sensación de estar en medio del desierto por la noche, sin escuchar nada y viendo miles de estrellas es indescriptible.


SEGUNDO DÍA EN EL DESIERTO
Nos despertamos a las 5:30h de la mañana para ver el amanecer. Verte rodeada de arena con la luz del amanecer y sin escuchar nada merece muchísimo la pena. Sólo por sentir esa sensación volvería una y otra vez.

Luego desayunamos rico (todo desayuno marroquí es una delicia para el paladar) y emprendimos la ruta de vuelta con los dromedarios.
Más tarde, nuestro guía Alí nos llevó de excursión haciendo el recorrido del Dakar. Recorrimos en 4×4 las dunas y nos llevó a varios puntos de interés como; el lago Dayet Srji, si tienes suerte lo puedes ver lleno de Flamencos, el mirador de Erg Chebbi, un pueblo francés, una zona llena de fósiles naturales y un poblado africano que toca música gnawa. En éste último te ofrecen te y te invitan a bailar sus canciones.




Para finalizar el recorrido, Alí nos invitó a comer una tortilla bereber que estaba deliciosa.
Por la tarde, no teníamos nada reservado así que decidimos ir por nuestra cuenta al desierto y escalar alguna duna. Elegimos la más alta y fue imposible subirla hasta arriba. Yo casi muero en el intento pero la sensación de ver una panorámica de todo el desierto de Merzouga es impresionante a la par que abrumadora.
Al volver al alojamiento (casa de Alí) nuestro anfitrión tenía preparado un Tajine riquísimo para cenar. En esta parte del viaje es donde mejor comimos la verdad. Todo casero y delicioso.
TERCER DÍA EN EL DESIERTO
A la mañana siguiente, nuestro último día en el desierto, decidimos visitar Rissani. Era día de mercado y se encuentra muy cerca de Merzouga.
Fuimos compartiendo Taxi con más gente y nos costó 60dh ida y vuelta.
Si decides visitar Rissani te recomiendo que lo hagas un martes, jueves o Domingo ya que son los días de mercado. Ahí es donde realmente verás el trajín y la vida de los autóctonos.


Es el punto principal de los comerciantes de los alrededores y puedes encontrar de todo. A nosotros al bajar del taxi nos dio la sensación de haber retrocedido en el tiempo. Para que te hagas una idea, había toda una explanada de tierra “a modo de parking” llena de burros, su medio de transporte.




Recorriendo el mercado de ganado y el mercado permanente se nos pasó la mañana. Es una experiencia multisensorial que perdurará en nuestra memoria gracias a la autenticidad y tradición de su gente.
Como dato por si te sirve, nosotros comimos en “Panorama Restaurant” y nos gustó mucho. La comida muy rica, el personal muy amable y además tiene una terraza tranquila donde descansar.

Finalizamos el día y la visita en el desierto volviendo en bus a Fez.
Si tienes pensado ir y te interesa contactar con Alí, escríbeme y te paso el contacto.Puedes hablarle por email o whatsapp en español.
